(Este post no contiene spoilers. No voy a hablar de lo que ocurre en la serie sino a contar algunas sensaciones que me han quedado después. Me encantaría leer también las vuestras en comentarios).


Oscilo todo el rato entre la libertad para hacer contenido (incluso aunque pueda ser dañino) y el enfado porque nada es inocuo. Supongo que cuando capitalizamos el daño ocurren desastres como este.

No tratamos las enfermedades mentales, las romantizamos. Hablamos de violaciones y juzgamos a la superviviente (más a la orden del día imposible). Caemos casi por completo en el error de asemejar a quien ataca con quien se defiende. Juzgamos el número de besos que pueden haber llevado a una adolescente al suicidio y preguntamos una y otra vez si dijo explícitamente que no. Me aterró descubrir con el caso de La Manada que los hombres parecen estar lejos de saber qué es el consentimiento.

Por un lado pienso eso de que “lo que no se nombra no existe” y por otro pienso en cómo se nombra. En qué implica esto. En lo corto que se queda una advertencia de contenido violento explícito para +16. Y quiero poder criticarlo sin caer en una actitud que presuma una censura, porque nada más lejos de mi intención coartar la libertad de nadie. Yo sólo quiero poder hablar de lo que me parece que ayuda y lo que me parece peligroso y que luego cada cual decida si verlo o no, si juzgar o no, si alejarse o no. Me gustaría no condicionar pero esta es una valoración totalmente subjetiva.

Quiero decir: no era necesario. 

La violencia explícita. El morbo asfixiante, a estas alturas del siglo, ya no es transgresor ni provocador, es simplemente dañino. No consigues generar un diálogo con personajes impostados de adolescentes adultos que rozan la psicopatía. No empatizo en esa falta de comunicación que repite una y otra vez los mismos errores con todos los clichés que se pueden meter en 60 min. 

No confío en la justicia y aprecio que la escasa condena exponga un fracaso de todo el sistema, del machismo, del poder y de la diferencia de clase. Aprecio los momentos de sororidad y me emociona, -una es sensible con el tema-, encontrar empatía en quien te cree enemiga. Encontrar ápices de dudas en quien quiere creer lo que necesita creer. Aunque fracase. Aunque todo fracase y no sea suficiente. 

No me satisface el te creo que llega tarde. No puedo creer que se transforme en héroe a un personaje tan tóxico. Porque no, Clay, tú no lo entiendes, tú no puedes decidir cuándo una superviviente está preparada para hablar y tú no podrías haber salvado a Hanna. No soporto la idealización no soporto el cuestionamiento a la víctima no soporto el no te reconozco. No puedo tolerar que se mida el daño hasta convertirse en una exhibición pública de sentimientos de yo te quiero más, yo soy el único que lucha por ti.

No me sirve el arrepentimiento tardío, la negación constante de quien tiene todas las evidencias, la protección sin fin de quien tiene más que perder por cómplice que miedo. No me sirve. 

Es ridículo amargar así la realidad de los adolescentes para monetizar el morbo. Es absurdo pretender tantas situaciones extremas con credibilidad. Son absurdas las armas, todos los hogares disfuncionales, todos los padres ausentes, las fiestas de drogas y sexo desenfrenado con 17 años. Semejante exposición de artificios para impactar e incomodar al espectador me resulta, no sólo desproporcionada e ineficaz, sino además de un mal gusto tremendo.

En resumen hablemos del suicidio, hablemos del bullying, hablemos de drogas, de violaciones y de consentimiento. Hablemos sin miedo. Pero hablemos sin trampas. Hablemos sin capitalizar el daño. Seamos honestos. Seamos responsables. Generemos diálogos. Expongamos inseguridades. Pongamos todos los sentimientos sobre la mesa y seamos realistas. 

Esto no era necesario. 

Ahora, si queréis, hablemos.

 

 

3 comentarios en “13 REASONS WHY: no era necesario”

  1. Mira, no puedo estar más de acuerdo. Llevo años con depresión y trastornos de ansiedad y aunque actualmente “lo llevo bien” creo que con 16 años (cuando además estaba sufriendo un bullying tremendo) al ver esto hubiese tenido más ganas de suicidarme por dos motivos; uno, que comprobaría que aún muerta la gente seguiría juzgándome y dando asco. Y otra, que en ese momento pensaría “mira, así sabrán que existo”. No sé, nada adecuado lo veo. Como llevaron el tema de las relaciones de Hannah ME CABREA, hasta Clay “nice guy” total, cae en juzgarla por si besó a 1 o a 20, es terrible. Demuestra la realidad pero a la vez solo te transmite total y absoluta desesperanza, nada acaba bien.

    Sobre las imágenes explícitas estoy de acuerdo. A mí algunas me dejaron un poco tocada por lo violentas que fueron, ni con 16 ni con 24, es excesivo y no aporta nada a la trama.

  2. Llevaba un tiempo queriendo comentar lo que me ha parecido esta temporada y hacer un análisis en general de la serie al completo.
    En un principio he de reconocer que la primera temporada me impactó, me gustó la idea. Pero, ciertamente, con el tiempo me di cuenta de que estaba romantizando la serie, endiosando a Hannah y haciendo una lectura bastante incorrecta. Es importante que se hable de realidades como el bullying, la homofobia, las violaciones y las enfermedades mentales. Pero no así.
    En la primera temporada se criticó mucho que se transmitía sed de venganza y se otorgaba total responsabilidad al entorno de Hannah, como si ellos pudiesen haber entrado en escena como héroes y haberla salvado. Es por eso que esperaba que en esta temporada se hiciera hincapié en que Hannah estaba enferma… y si no me equivoco, se ha mencionado en un par de ocasiones que además no han tenido mella siquiera.
    En cuanto a cómo intentan manchar la imagen de Hannah y hacer ver que ”nada es lo que parece”, en cierto modo creo que es algo que tenían que hacer para darle el realismo que le falta a la serie: a día de hoy cualquier defensa en un juicio así, sacaría los trapos sucios que saca la abogada defensora del instituto, y es realista (SPOILER) que no se gane el juicio, aunque obviamente quiera justicia.
    Y me ha encantado cómo has expresado lo de ”pretender tantas realidades extremas con credibilidad”. Aunque, estoy segura de que, por extremo que parezca el cúmulo de circunstancias por las que pasan algunos personajes, la realidad de algunas personas ahí fuera será mucho peor. Por ejemplo, en la película Precious, la protagonista pasa por una serie de acontecimientos tan duros, que parece increíble que ”todo le toque a ella”, que es lo que se criticó de la película en su día. Sin embargo, se transmite más credibilidad. Quizá debamos recalcar también que 13 reasons why, a nivel técnico, es una serie verdaderamente mala y con actores que dejan bastante que desear (salvo Kate Walsh). Pero en fin, muy mal hecho. Innecesario, todo.

  3. Tengo 17 años y está serie me ha afectado muchísimo sobre todo, porque sin poder evitarlo me he identificado con lo que le ha ocurrido durante la serie a algunos personajes, ha habido escenas que he sido incapaz de ver y como ya he dicho antes me ha dejado tocada.
    Pienso que está no es la manera de tratar todos lo temas de los que habla la serie y mucho menos la solución, por eso al leer este post he visto un rayo de luz.

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